La mayoría de los temporizadores pomodoro parecen cronómetros. Este parece un lugar: una ventana con lluvia, un café por la mañana, la azotea de una ciudad de noche — doce escenas pintadas en un estilo cálido inspirado en el anime, con el reloj flotando sobre el paisaje en suaves paneles de vidrio.
La estética no es solo decoración. Un espacio de trabajo que da gusto mirar reduce la resistencia a empezar, y empezar es la parte más difícil de cualquier sesión de estudio. Elige una escena que combine con tu ánimo, pon el temporizador en modo zen y tu escritorio gana una vista.
