Muchas personas con TDAH describen el tiempo como algo escurridizo — difícil de sentir pasar, fácil de perder. Un temporizador pomodoro puede ayudar al poner el tiempo en un lugar donde puedes verlo: la ronda tiene un inicio claro, una cuenta regresiva que se encoge en el título de la pestaña y un final definido. Cuando la duración de una tarea es visible en vez de difusa, empezarla suele sentirse menos abrumador.
Esto no es una herramienta médica ni una solución — es un poco de estructura externa. Muchas personas con TDAH descubren que un reloj visible que cuenta hacia abajo hace el seguimiento del tiempo que su cerebro preferiría no hacer, liberando atención para el trabajo en sí.
